Nuestro país por su condición de ex -colonia hispana, así como por la inmigración de distintas nacionalidades europeas, históricamente ha tenido fuertes lazos sociales, culturales y económicos con ese continente, sin embargo los primeros antecedentes que se encuentran de las relaciones formales entre Chile y la Unión Europea se remontan a 1964, año en que la Comunidad Económica Europea(CEE), instaló su Oficina para Latinoamérica en Santiago. Después de la fusión de los Ejecutivos de las Comunidades Europeas (CEE, CECA y EURATOM) en 1967, la Oficina de Santiago fue transformada en Delegación de la Comisión Europea para Latinoamérica, obteniendo privilegios e inmunidades diplomáticas.
A partir de esa fecha, se ha establecido una activa relación bilateral construida sobre principios y valores comunes, una visión de desarrollo compartida y la promoción de la economía de mercado.
La evolución de la sociedad chilena y europea, la similitud de visiones del mundo y del progreso, así como el alto grado de diálogo alcanzado, fueron factores que decidieron a Chile y la Unión Europea avanzar hacia mayores niveles de asociatividad, esto se plasma, finalmente, en noviembre del año 2002, con la firma del Acuerdo de Asociación entre Chile y la Unión Europea y sus Estados miembros, instrumento que institucionaliza las relaciones en los capítulos cubiertos por los 3 pilares del Acuerdo: Ámbito Político, Ámbito de Cooperación, y el Ámbito Comercial.
El Acuerdo entró en vigencia parcial el 1 de febrero de 2003. El 1 de Marzo de 2005, se inició la aplicación plena del Acuerdo, una vez que los parlamentos de los Estados Miembros de la UE aprobaron los compromisos de competencia compartida de sus países con la Comunidad (diálogo político, comercio de servicios, establecimiento de inversiones, propiedad intelectual y restantes elementos de la cooperación).
A partir del Acuerdo de Asociación, las relaciones de Chile con la Unión Europea se han visto intensificadas, otorgando nuevas dimensiones de asociatividad bilateral en ámbitos relacionados con el crecimiento y desarrollo de Chile. De esta manera, en la actualidad se ha construido una agenda que incluye, junto a los temas políticos y económicos, ámbitos tan diversos como la educación, la ciencia y tecnología, la innovación, las pequeñas y medianas empresas, la energía, el medioambiente, la cohesión social, por citar algunas.
Desde el 1 de febrero del 2003, las relaciones económicas y comerciales entre Chile y la UE, se han desarrollado en el marco de este Acuerdo de Asociación, y sin lugar a dudas ha sido un soporte muy eficaz para el incremento sostenido tanto del intercambio comercial, como de los flujos de inversión en ambos sentidos, aunque de manera entendible mucho más cuantioso desde Europa a Chile.
Las cifras del intercambio comercial son incuestionables, entre el 2003 y el 2008 este creció de 7.707 millones de dólares el 2003 a 23.396 millones de dólares el 2008, año previo a la crisis que generó una fuerte contracción mundial del comercio, lo que lógicamente afectó nuestro comercio bilateral con la UE.
El año 2009 el intercambio cayo a los 16.446 millones de dólares, sin embargo ha tenido una fuerte recuperación el 2010 y en particular el 2011, llegando este año a la cifra record de 24.331 millones de dólares.
La UE es el segundo mercado de destino para las exportaciones de Chile, situación que se refleja no sólo en los montos exportados sino que también en la variedad de productos que se envían. En efecto, el mercado europeo compró desde Chile un total de 2.007 productos en el año 2009, a pesar de la crisis, los que en su gran mayoría se encuentran exentos del pago de arancel producto del Acuerdo de Asociación; mientras que 2.208 empresas chilenas exportaban a dicho mercado.
Cuando se analizan los principales productos chilenos exportados al mercado de la UE, en el año 2011 se mantiene la elevada concentración, destacando los productos mineros. En efecto, el cobre y sus derivados se posicionan como el principal envío, con montos por US$ 8.120 millones, concentrando el 55,9% del total exportado hacia dicho destino en el periodo. Le siguen en importancia los productos industriales con el 27,9% de participación, donde destacan la industria alimenticia, la celulosa y el papel, el vino, muebles de madera e industria química y metálica básica, y en tercer lugar de importancia las exportaciones frutícolas, con el 6,1% de participación el 2011.
Si bien es cierto las cifras son elocuentes, es necesario también, considerar que en el marco de las relaciones comerciales del Acuerdo de Asociación con la UE, nuestros exportadores han incrementado la calidad de los productos, alcanzando estándares, exigidos por el mercado europeo, que los habilitan para ser exportados a muchos otros mercados.
El 1 de febrero del 2012, el Acuerdo de Asociación Chile-UE cumple nueve años de vigencia. En términos generales, no ha experimentado dificultades de implementación y aplicación de los compromisos comerciales asumidos por las Partes, adicionalmente el entramado institucional de Administración del Acuerdo ha funcionado a un alto nivel, contribuyendo a resolver distintas situaciones de conflicto de manera armoniosa.
El año 2002, cuando se suscribió el Acuerdo de Asociación, este fue considerado como “el más moderno y audaz” suscrito hasta ese momento por la Unión Europea, sin embargo, el 2013 se cumplirán 10 años, y se estima que hay necesidad de modernizarlo, esfuerzo en el que la DIRECON y la Comisión Europea están empeñados, entre otras cosas para intentar eliminar las cuotas de exportación, y las exclusiones para algunos productos, que aún subsisten en el Acuerdo.
Chile y la Unión Europea se han beneficiado hasta hoy del Acuerdo de Asociación, en especial en lo que toca al pilar Comercial y Económico del mismo, creemos que su funcionamiento y resultados han sido un aporte considerable para el desarrollo de las relaciones de Chile con Europa.
Dirección General de Relaciones Económicas Internacionales - DIRECON
Teatinos 180, Santiago, Chile / Teléfono: (56 2) 28275100